Fernando Del Blanco de la Varga

In memoriam: Fernando Del Blanco De la Varga

Aún estamos en la nube de la incredulidad. Las palabras se atrancan, el llanto aflora al mínimo atisbo. Todos, familiares, amigos, somos incapaces de asimilar una meridiana realidad. Fernando del Blanco de la Varga se ha ido. Ya no está. Y hemos de empezar a hablar en pasado de la persona que tanto ha sido para tantas personas en tantos sitios, desde León a toda España, de Italia a Portugal o Argentina. La carretera nos ha arrebatado a todo un señor, un caballero de amable gesto, de talante incomparable, un hombre luchador, curtido en mil lides, que ha construido, a golpe de constancia, sacrificio y liderazgo innato, varias empresas. Respetado y querido, siempre, por todos sus competidores de profesión. El mundo, el de Fernando y el nuestro, se ha quedado clavado en el km. 201 de la Autovía Madrid-A Coruña, a las 12,45 del pasado 24 de Noviembre.
Resulta imposible pensar en todo lo que creó en el mundo de la belleza profesional, especialmente en el sector de la peluquería, sin la gran persona, todo corazón, que lo hizo realidad. Fernando es (seguiré pensando en presente mientras yo viva) el alma mater de LA BOUTIQUE DEL PELUQUERO, el referente de la peluquería profesional en León, Zamora, Palencia y Valladolid; un insignia que cedió amablemente a empresarios de Asturias, Barcelona, Mérida o Salamanca. Él, como Presidente de SELECTIVE ESPAÑA-PORTUGAL-ANDORRA, jalonaba, año a año, la realidad de la multinacional italiana fabricante de productos capilares. Una aventura empresarial que hace pocos años le había llevado también a Argentina, como primer paso para asentar las bases de SELECTIVE en la América Latina.
El pasado Octubre, la madrileña feria de SALÓN LOOK tuvo el honor de acoger la llegada a España de su nuevo gran reto, MOROCCANOIL, un compañía canadiense-israelí que basa su filosofía en las bondades del aceite puro de argán para el cabello. Hoy, día 25, en que le velamos, incrédulos aún, tenía una nueva reunión para lanzar un nuevo proyecto.
Incansable, Fernando no paraba y hacía copartícipe a los amigos de sus proyectos y realidades. Cuántos, en toda España, peluqueros y distribuidores de productos, han empezado sus proyectos empresariales con el apoyo directo de esta gran persona. ¿Cuándo te lo podré devolver?, preguntaban. “Tú consolida tu negocio y cuando puedas, ya me lo devolverás”.
Fernando, el padre que ha sido para todos, el hermano mayor, el amigo incondicional, no está. No está, por mucho que nos demos golpes contra el muro de la vida. Es imposible, sí, pero ese amasijo de hierros en que quedó su coche nos lo atestiguan. Junto a él murió el flamante peluquero leonés Manuel Rodríguez Morán. Ahora tenemos que concentrar toda nuestra energía en quienes han sobrevivido al maldito accidente, su esposa Chus, y el matrimonio integrado por Ángela y Jesús Lozano, amigo, propietario de varias peluquerías en León y socio en MOROCCANOIL ESPAÑA. Nuestro corazón también está pendiente de sus hijos, María y Fernandín.
Ahora, amigo mío, te honramos y anclamos tus recuerdos en nuestros corazones. Nos hemos quedado huérfanos, solos, con el maravilloso ejemplo de todo lo que has sido, de lo que has construido, de todos lo que nos has dado. Nos ha quedado un sueño sin cumplir, amigo mío, pasar largas temporadas en la República Dominicana, en un país que te extasiaba. Desde el cielo, protégenos, danos tu fuerza. ¡TE QUEREMOS! Honraremos tu memoria y lucharemos, como uno solo, por perpetuar tus obras. ¡Por ti, Fernando!
J.M. Rafael de Otero.

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